El futuro de Extremadura depende en buena medida del resultado de las Elecciones Autonómicas de este 21 de diciembre. Los hurdanos establecen hoy, para los cuatro próximos años, sus expectativas en el ámbito regional o autonómico. Los resultados electorales afectarán a Las Hurdes en algunos aspectos de manera directa, aunque modulable.

Cuando los partidos políticos magnifican el antes y el después de un momento determinado, como el de unas elecciones, exageran. Parece que  quisieran renunciar a la posibilidad de intervenir de manera colectiva en el día a día de los asuntos públicos. Los resultados electorales son, siempre, matizables. En primer lugar, porque, además del regional, existen gobiernos municipales, comarcales, provinciales y nacionales de diferente signo con capacidad de intervención en la vida colectiva. Y después, sobre todo, porque los ciudadanos no concluyen su compromiso ciudadano el día de la votación. Ellos pueden ntervenir de múltiples maneras ante quienes deben ser exclusivamente sus representantes.

Las elecciones –todas, y en particular las regionales– tienen un valor significativo y representativo. No cabe duda. Pero el gobierno que de ellas emerja estará obligado a un compromiso ineludible: mejorar la vida y la convivencia de todos los ciudadanos a los que representa. Y eso, en cualquier caso, sobrepasa el efecto electoral. El compromiso adquirido no solo remite a quienes obtuvieron la mayoría de los votos, sino también a quienes aportan matices o propuestas diversas. Ojalá.